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Tu intestino habla:cómo influye la microbiota en la gastritis.

QUE ES LA MICROBIOTA:

 La Microbiota intestinal se compone de billones de microorganismos saprófitos compuestos por bacterias, virus y arqueas que habitan en nuestro cuerpo. Estos son benignos y combaten el efecto perjudicial de las bacterias patógenas. Además, en la microbiota se hallan células productoras de inmunoglobulinas que tienen un papel esencial en nuestra defensa. Se desarrolla en el nacimiento y varía con el transcurso del tiempo.

Las funciones de la microbiota intestinal son digestivas porque descompone fibras y genera nutrientes. Además, promueve la producción de vitaminas K, B12 y biotina. También entrena al sistema inmunológico, el 70% de la inmunidad está en la microbiota y bloquea bacterias dañinas. Secreta la mayoría de la serotonina del cuerpo, lo que nos relaja y mejora nuestro estado de ánimo.

La microbiota intestinal alberga 100 millones de gérmenes, 10 veces más que las células humanas, puede tener un peso de hasta 2 kg en un adulto sano; la mayoría de las bacterias están concentradas en el colon, el 70% del sistema inmunológico reside en el intestino; producen el 90% de la serotonina que influye en el humor y en la salud mental.

La microbiota intestinal puede ser sensible a múltiples factores externos tales como:

Los síntomas de la disbiosis o desequilibrio de la microbiota intestinal son:

La disbiosis puede ser diagnosticada mediante un análisis de laboratorio  en la orina del paciente que muestra los valores de indican y escalol . El indican nos muestra disbiosis en el intestino y el escalol nos muestra disbiosis del intestino grueso.

Las enfermedades que puede producir la disbiosis intestinal son:

Recomiendo que leáis la siguiente entrada:La disbiosis intestinal: https://libroestilodevidasaludable.com/la-disbiosis-intestinal

GASTRITIS Y MICROBIOTA:

  Gastritis y microbiota: La gastritis es una inflamación real de la mucosa gástrica, que es la capa que protege las paredes del estómago contra el ácido digestivo. Cuando la barrera se debilita, el ácido empieza a irritar los tejidos, provocando dolor, acidez, gases, digestión lenta e incluso náuseas.

La gastritis nerviosa se manifiesta cuando el estrés perturba la función digestiva y se desencadena una inflamación gástrica debida al exceso de cortisol y adrenalina que estimulan la producción de ácido clorhídrico y la motilidad gástrica

La microbiota funciona como una barrera protectora del estómago, porque controla el pH gástrico, evitando que se genera un exceso de ácido clorhídrico, se produce moco protector en la mucosa gástrica y se generan compuestos antiinflamatorios que pueden prevenir la gastritis. Cuando  se perturba el  equilibrio de la flora intestinal , se promueve el desarrollo de gastritis.

Además, neutraliza el efecto dañino del Helicobacter pylori en el estómago porque las bacterias beneficiosas protegen al estómago de la infección por bacterias patógenas.

Existen muchos factores que pueden intensificar o prolongar la inflamación de la mucosa gástrica.

Alimentos: la flora intestinal se desequilibra por ingesta de comidas rápidas ricas en alimentos ultraprocesados ricos en azúcares como los dulces, grasas saturadas como los embutidos y comidas grasas. También por los lácteos enteros, quesos curados o fermentados, alimentos fritos, harinas refinadas, alimentos muy picantes, los cítricos, el tomate y la cebolla.

Bebidas tales como refrescos y bebidas frías o carbonatadas y café y alcohol.

Factores perjudiciales: café, alcohol y picantes, antiinflamatorios no esteroideos; estrés y ansiedad crónica, dieta ultraprocesada y falta de descanso, infección por Helicobacter pylori.

Efectos de los factores perjudiciales: irritan la mucosa y estimulan la producción de ácido que inflama la mucosa, debilitan el revestimiento gástrico y retrasan su reparación. Estos factores perjudican la microbiota: reducen las bacterias beneficiosas, alteran el pH digestivo, favorecen la disbiosis y la inflamación intestinal secundaria.

Cómo prevenir y tratar la gastritis originada por disbiosis o desequilibrio de la microbiota.

  1. Plan de alimentación sana con consumo de los siguientes alimentos:

Ingesta de alimentos probióticos y prebióticos tales como kéfir, yogur natural con probióticos, miso, col fermentada que contribuyen a la restauración de las bacterias saludables. Los alimentos Prebióticos contienen una fibra no digerible que alimenta a las bacterias beneficiosas de la flora intestinal. Entre estos se encuentran: la cebolla, el ajo, los espárragos, los puerros, la alcachofa y el plátano. La combinación de probióticos con prebióticos constituye los simbióticos que protegen la mucosa gástrica y equilibran la flora intestinal benigna.

Recomiendo que leáis la siguiente entrada: El kéfir, rey de los probióticos https://libroestilodevidasaludable.com/el-kefir (enlace interno)

-Ingesta de frutas y verduras sanas: manzana cocida, zanahoria, calabaza, plátano.

        -Proteínas tales como el pescado blanco, el pollo cocido, tofu, huevo duro.

         -Cereales integrales tales como la avena, el arroz integral, el pan tostado, lentejas o purés.

        -Bebidas:  ingesta abundante  de agua para hidratar bien, también las infusiones digestivas y caldos suaves.

   2- Evitar el consumo de tabaco, café o alcohol.

     3-Combatir el estrés con técnicas de relajación creativa, meditación y mindfulness y yoga.

4-Práctica periódica y continua de ejercicio físico.

     5-Sueño saludable, dormir bien por la noche y suficiente número de horas.

     6-Evitar el consumo frecuente de antibióticos y antiinflamatorios.

      7-Medicina natural con productos simbióticos de la marca Wimbiota.

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