El alcoholismo es una enfermedad caracterizada por una exagerada necesidad de consumir bebidas alcohólicas creando una fuerte dependencia física y psicológica al alcohol. La embriaguez se ocasiona en: hombres que toman más de 15 tragos a la semana, y mujeres que toman 12 o más tragos a la semana.

Se manifiesta mediante un síndrome de abstinencia cuando se retira su ingesta. El alcohólico no tiene control sobre sus límites de consumo y suele ir elevándolo a lo largo del tiempo.

El problema tiene su origen en varios factores de riesgo tales como el estrés, la ansiedad, las depresiones, malas relaciones interpersonales y conflictos en la familia y/ o el trabajo.

Según la OMS el consumo nocivo de alcohol causa 2,5 millones de muertes cada año y el fallecimiento de 320.000 jóvenes con edades comprendidas entre 15 y 29 años. El alcoholismo es el 3º factor de riesgo mundial de morbilidad y el 1º en el Pacífico Occidental y América del Norte.

 Es causa de múltiples enfermedades tales como neuropsiquiátricas, cánceres, cardiovasculares, cirrosis hepáticas, y algunas enfermedades infecciosas como las enfermedades de transmisión sexual, el sida y las tuberculosis generadas por disminución de las defensas. Es un factor de riesgo importante en los accidentes de tránsito, los suicidios y los actos de violencia.

Los signos de dependencia alcohólica:

El alcohol es una potente droga psicoactiva que genera muchos efectos secundarios, es más frecuente que se produzca un cuadro de intoxicación con el estómago vacío que tras una comida abundante. Tiene efectos bifásicos sobre el cuerpo que inicialmente produce relajación y alegría pero posteriormente desencadena problemas de visión borrosa y de coordinación. Las membranas celulares son muy permeables al alcohol y  genera efectos secundarios en cada uno de los sistemas orgánicos, tras pasar previamente al torrente sanguíneo.

Los efectos inmediatos del consumo de bebidas alcohólicas son:

-. El sujeto se ve relajado, se torna comunicativo y extrovertido, el alcohol deprime primero los centros nerviosos que controlan la inhibición de los impulsos lo que libera la conducta y excita al individuo. La conducta es emocional y errática, se presentan problemas de juicio, dificultades para la coordinación muscular y trastornos de la visión y el equilibrio.

– El alcohólico presenta pérdida  de memoria y confusión mental. Tiene serias dificultades para pronunciar correctamente sus palabras y entender bien lo que se

dice. Presenta emociones variables en su comportamiento como llanto, agresividad y pánico. Se tambalea al caminar, tiene visión doble.

-Incapacidad para sostenerse de pie, vómitos, incontinencia de orina y estupor.

-Inconsciencia con ausencia de reflejos y si el estado del alcohólico evoluciona a peor se puede generar coma por parálisis respiratoria.

Alteraciones en el sistema nervioso:

-Modifica el funcionamiento de los neurotransmisores cerebrales con disminución de la vigilia, enlentecimiento de los reflejos, cambios en la visión, pérdida de la coordinación muscular, afecta a la memoria, a la capacidad de concentración y aparecen temblores.

– El consumo de alcohol afecta a las  emociones, el pensamiento y el juicio.  Pérdida progresiva de la memoria y las capacidades mentales. Genera trastornos del sueño como somnolencia. Se afecta la función del sistema motor con alteraciones del habla y andar tambaleante.

Cefaleas intensas debidas a la vasodilatación de las venas cerebrales.

Enfermedad de Wernicke Korsakoff provocada por la deficiencia de vitamina B1 que genera alteraciones de los sentimientos, pensamientos y memoria de la persona. Los afectados confunden la realidad con sus invenciones.

Problemas en la garganta: la deshidratación provoca sequedad de la boca y la garganta con carraspeo.

Perturbaciones en el aparato circulatorio: el corazón se agranda y dilata. Se debilita la musculatura cardiaca con la consiguiente incapacidad para bombear la sangre.

Hipertensión arterial. Vasodilatación periférica con enrojecimiento y aumento de la temperatura de la piel.

Los músculos se debilitan a causa de la deshidratación y de los bajos niveles de azúcar.

Problemas en el aparato digestivo:

   Estómago: se erosiona la mucosa gástrica, lo cual genera gastritis y a largo plazo ocasionan úlceras, hemorragias y perforaciones de la pared gástrica.

Esófago: inflamación del esófago y varices esofágicas sangrantes.

El Páncreas incrementa la producción de jugos digestivos con dolor, náuseas y vómitos. A largo plazo genera pancreatitis aguda de pronóstico grave.

El hígado acumula ácidos grasos y lácticos y se inflama la célula hepática que evoluciona a hígado graso para adaptarse a la sobrecarga metabólica pudiendo generar hepatitis y cirrosis hepática con degeneración y muerte celular

El riñón: altera la función renal reduciendo la hormona antidiurética que reduce la capacidad de reabsorber agua  y provoca  deshidratación.

En la sangre:

-Inhibe la producción de glóbulos blancos que debilita el sistema inmunitario y aumenta el riesgo de infecciones. Disminuye la producción de glóbulos rojos con anemia megalobástica.

En el embarazo:

-Síndrome alcohólico-fetal con retardo del crecimiento, alteraciones cráneo-faciales, malformaciones hepáticas, cardiacas, renales y oculares.

-Retraso mental por alterar el sistema nervioso central del feto.

  En el sexo Infertilidad y disfunción eréctil.

BIBLIOGRAFIA:

 

Alcoholismo. Causas, síntomas y tratamiento. Web consultas.

http://www.webconsultas.com/categoria/salud-al-dia/alcoholismo.

 

Como actuar ante el consumo de alcohol. Ministerio de Sanida y Consumo. SEMFYC. Teresa Robredo y Rodrigo Córdoba.

 

http://www.pnsd.msssi.gob.es/profesionales/publicaciones/catalogo/bibliotecaDigital/publicaciones/pdf/AlcoholAtencionPrimaria.pdf

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