El ejercicio físico como terapia antiestrés

La práctica de deportes beneficia mucho a nuestra salud mental porque estimula la producción de endorfinas que son las hormonas que provocan la aparición de felicidad, la secreción de proteínas que repara nuestras neuronas, regula los niveles de serotonina y otros neurotransmisores que aumentan el flujo sanguíneo cerebral y descargamos nuestra tensión nerviosa.

Son más que conocidas las propiedades beneficiosas  que el ejercicio físico ejerce en nuestra salud tanto física como fisiológica. El estrés laboral es muy común en nuestros tiempos modernos e incrementa el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, gastrointestinales como el colon irritable y el ulcus gástrico, el asma, la psoriasis, etc.

Los deportes más aconsejados son los aeróbicos  siendo la natación el mejor deporte contra la ansiedad, el senderismo o caminar por la naturaleza acompañada de la familia y amigos estimula la alegría y socialización de estas personas.

Los deportes en equipo como el tenis, el futbol y el baloncesto están muy aconsejados en estos enfermos porque enseñan a combatir y socializarse y el baile es muy aconsejable.

El yoga y taichí combinan el ejercicio físico con técnicas de relajación y meditación y aportan grandes beneficios en estos enfermos mentales.

Se puede practicar deporte de competición con cuidado y consultando al médico que trate al paciente.

Es aconsejable comenzar con ejercicios de calentamiento y estiramiento, empezando por ejercicios de poca intensidad para ir aumentando de manera progresiva la fuerza y la intensidad del ejercicio físico. Siempre acompañándose de respiraciones profundas para armonizar el ejercicio físico.

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